Claustrofobia


 La desesperación tiene 
sus propias calmas.
"Drácula" (1897)
Bram Stoker

Abro los ojos. Está oscuro. Me cuesta respirar. Me duele la espalda. Estoy acostado. Intento tocarme la cara pero mi mano choca con algo rígido. Deslizo el brazo pegado a mi pecho y me tocó la boca. Mis labios están hinchados y me duelen. Me incorporo, mi frente se golpea contra algo duro. Grito. La voz suena ahogada. Hay olor a tierra húmeda. 
¿Es lo que imagino? ¿Un ataúd? 
Vuelvo a gritar con desesperación.
En el bolsillo interior de mi campera suena el celular.

Osvaldo Villalba 
22/01/2026


Nota del autor:
Este microrelato tiene su origen en un desafío de escritura propuesto por @historias.que.leo en Instagram. El original debía ser en 20 palabras. 

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